Un tigrillo fue rescatado en el departamento del Vichada

La articulación entre la Policía Nacional, el Grupo Aéreo del Casanare de su Fuerza Aeroespacial Colombiana y Corporinoquia, hicieron posible el rescate y traslado de un ejemplar de tigrillo Leopardus pardalis, especie clave para el equilibrio de los ecosistemas de la Orinoquía, el cual iniciará un proceso especializado de rehabilitación con la esperanza de regresar a la vida silvestre.

La historia

El felino fue incautado por unidades de la Policía Nacional en una granja de Puerto Carreño, Vichada, donde permanecía en condiciones incompatibles con su bienestar y con la normatividad que protege la fauna silvestre. Posteriormente, fue entregado a Corporinoquia, cuyo equipo técnico de la Territorial Vichada realizó la valoración inicial y determinó la necesidad de trasladarlo con carácter prioritario al Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre de la Corporación, ubicado en Yopal, Casanare.

En este centro recibirá atención médico-veterinaria, evaluación clínica, rehabilitación comportamental y seguimiento especializado, etapas fundamentales para determinar si reúne las condiciones biológicas y sanitarias que permitan su eventual reintroducción a su hábitat natural.

El milagro del traslado

Debido a las condiciones geográficas y logísticas en la jurisdicción de Corporinoquia, el traslado del individuo representaba un desafio, pero gracias a la respuesta rápida y oportuna de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, el traslado del tigrillo es una realidad y determinante para garantizar un transporte seguro, oportuno y con el menor nivel de estrés posible para el ejemplar, reflejando el valor de la coordinación interinstitucional en la protección de la biodiversidad.

Más allá del rescate de un individuo, esta acción contribuye a la conservación de una especie de alto valor ecológico para la Orinoquía, ya que el tigrillo desempeña un papel fundamental como regulador natural de las poblaciones de otras especies y su presencia es un indicador de ecosistemas saludables, con bosques, sabanas y corredores ribereños que mantienen su equilibrio ecológico.

El llamado de Corporinoquia

La Autoridad Ambiental recuerda a la ciudadanía que la mejor manera de proteger a la fauna silvestre es respetando su entorno natural ya que, al retirar a una cría de su hábitat, aunque parezca abandonada, puede separarla definitivamente de su madre y comprometer su capacidad para sobrevivir en libertad. En muchos casos, el contacto con las personas impide que estos animales puedan regresar a la naturaleza, obligándolos a permanecer bajo cuidado humano durante el resto de su vida.