El poder de la precisión: Tenerife fortalece su capacidad de artillería en el Huila

En zona rural de Tello, el Batallón de Artillería de Campaña N.° 9 Tenerife fortaleció y certificó sus tripulaciones durante un ejercicio de reentrenamiento con obuses de 105 milímetros, reafirmando una capacidad de apoyo de fuego que permanece preparada para acompañar las operaciones militares en cualquier punto del Huila.

En medio de la geografía huilense, donde las condiciones del terreno pueden convertirse en un desafío para el avance de las tropas, existe una capacidad que requiere mantenerse entrenada, vigente y lista para ser empleada cuando la misión lo demande: la artillería.

Por eso, en zona rural del municipio de Tello, Huila, el Batallón de Artillería de Campaña N.° 9 Tenerife, de la Novena Brigada, desarrolló un nuevo ejercicio de reentrenamiento, orientado a afianzar los conocimientos adquiridos por sus soldados y fortalecer una capacidad que hace parte del apoyo de fuego del Ejército Nacional.

No se trata únicamente de volver a disparar un obús. Detrás de cada ejercicio existe un proceso de preparación, coordinación y entrenamiento permanente que permite que cada integrante de una tripulación conozca su responsabilidad y esté preparado para actuar de manera sincronizada.

Durante esta fase se fortalecieron conocimientos propios del arma, entre ellos la puntería, el desplazamiento y ocupación de posiciones, la observación adelantada, el trabajo del Centro Director de Tiro, el empleo de los equipos de mando y control y los procedimientos asociados al tiro de artillería.

Dos sistemas, una misma misión

El ejercicio de tiro se desarrolló empleando dos sistemas de obuses de 105 milímetros: el Obús M101, de origen estadounidense, y el Obús LG MK3, de fabricación francesa.

Son sistemas que forman parte de la capacidad de artillería liviana con la que cuenta el Batallón Tenerife, y cuyo empleo exige que sus tripulaciones mantengan un entrenamiento constante.

La diferencia entre conocer un sistema y estar realmente preparado para emplearlo está precisamente en el entrenamiento.

Por eso, cada trimestre se realizan ejercicios destinados a revitalizar las capacidades de las tropas, fortalecer los conocimientos técnicos y comprobar que los sistemas se encuentren en condiciones adecuadas para el cumplimiento de la misión.

En esta oportunidad, el proceso tuvo además un componente fundamental: la verificación y certificación de las tripulaciones por parte de la Escuela de Artillería.

La certificación que respalda una capacidad

El proceso permitió certificar al personal que integra las tripulaciones, conformadas por el comandante de batería, los responsables de cada sistema y los soldados que cumplen las diferentes funciones dentro de la tripulación.

En este sentido, el reentrenamiento desarrollado en Tello representa mucho más que una jornada de instrucción, es la comprobación de que los hombres y mujeres del Batallón de Artillería de Campaña N.° 9 Tenerife mantienen las condiciones necesarias para integrar esta capacidad al desarrollo de las operaciones militares en el departamento del Huila y apoyo de fuego en la jurisdicción de la Quinta División.

Y es que la geografía huilense combina zonas montañosas, extensas áreas rurales y terrenos de difícil acceso y, en determinados escenarios, las condiciones del terreno pueden limitar el ingreso o desplazamiento de las tropas.

Es allí donde la artillería adquiere especial importancia como capacidad de apoyo. Su misión no reemplaza el trabajo de los soldados en tierra; lo complementa. Desde sus posiciones, las unidades de artillería están preparadas para brindar apoyo de fuego cuando las condiciones operacionales así lo requieran, contribuyendo al desarrollo de las operaciones y al control territorial.

Por eso, mantener esta capacidad entrenada significa también mantener preparada una herramienta que puede ser requerida en diferentes puntos del Huila.

Para el Batallón de Artillería de Campaña N.° 9 Tenerife, este nuevo proceso de reentrenamiento representa la oportunidad de demostrar que la preparación no se detiene, porque una capacidad militar no solamente se adquiere, se entrena, se verifica, se certifica y se mantiene lista para servir cuando los huilenses más la necesiten.