El uniforme que cambió la vida de Ana Victoria

De niña soñaba con vestir el uniforme militar, y hoy esta joven de Acacías está a punto de culminar su servicio en el Ejército Nacional.

Desde muy pequeña, Ana Victoria Torres León sentía admiración por los militares. Cuando los veía, los saludaba con emoción y, aunque entonces no imaginaba todo lo que implicaba la vida castrense, en su mente comenzaba a crecer un sueño: algún día vestir el uniforme.

Ana Victoria ingresó al Ejército Nacional como integrante del cuarto contingente de 2025, convirtiéndose, además, en la primera integrante de su familia en prestar servicio militar.

Nacida y residente en Acacías, Meta, llegó al Batallón de Apoyo y Servicios para el Combate N.° 7, adscrito a la Séptima Brigada, donde encontró una nueva rutina marcada por la disciplina, el compañerismo y el compromiso con Colombia.

Durante estos meses descubrió que vestir el uniforme significaba mucho más que cumplir con un servicio. Aprendió a trabajar en equipo, asumir responsabilidades, organizar su tiempo y enfrentar las dificultades sin rendirse.

Hoy, mientras se acerca el momento de culminar su servicio militar, Ana Victoria mira atrás y reconoce que aquella niña que saludaba a los soldados nunca imaginó que algún día sería ella quien llevaría ese uniforme.

Ahora está lista para regresar a Acacías con una experiencia que llevará consigo para toda la vida. Desde su propia historia, quiere dejar un mensaje a otros jóvenes:

«Invito a los jóvenes a vivir esta experiencia. Aquí uno aprende disciplina, responsabilidad, a trabajar en equipo y a superar retos que muchas veces uno cree que no puede enfrentar».

El uniforme que algún día admiró desde lejos hoy se convierte en el recuerdo de una etapa que comenzó con un sueño de niña y que terminó enseñándole a creer aún más en sí misma.