
Alerta roja hidrológica alcanza el 42,6% del territorio en la jurisdicción de Corporinoquia
De acuerdo con el más reciente reporte del IDEAM, las lluvias continúan generando cambios en el comportamiento de los ríos y mantienen condiciones de inestabilidad en diferentes sectores de la jurisdicción de Corporinoquia, lo que obliga a mantener el monitoreo permanente y las medidas de prevención.
En cuanto a las condiciones hidrológicas, el 42,6% del territorio se encuentra en alerta roja en municipios de Casanare como Villanueva, Maní, Tauramena, Monterrey, Sabanalarga, Aguazul, Recetor, Chámeza, Yopal, Nunchía, Pore, Trinidad, Hato Corozal, Támara, Sácama y La Salina; en Boyacá, Pajarito, Labranzagrande, Paya, Pisba y Cubará; en Arauca, Fortul, Saravena, Tame, Arauquita, Puerto Rondón y Arauca; y en Vichada, por el comportamiento del río Tuparro, en el municipio de Cumaribo.
Así mismo, el 18,5% de la jurisdicción permanece en alerta naranja en municipios de Cundinamarca como Gutiérrez, Guayabetal, Une, Fosca, Quetame, Cáqueza, Chipaque, Ubaque y Choachí; en Casanare, Orocué, San Luis de Palenque y Paz de Ariporo; y en Vichada, Santa Rosalía, La Primavera y Puerto Carreño.
Por su parte, el 5,6% del territorio registra alerta amarilla en el municipio de La Primavera, Vichada, por el comportamiento del río Bita.
Respecto al riesgo por deslizamientos de tierra, el 20% del territorio presenta *alerta roja* en Monterrey, Yopal, Nunchía, Támara, Sácama y Hato Corozal, en Casanare; Guayabetal, en Cundinamarca; Cubará, en Boyacá; y Saravena, en Arauca.
De igual manera, el 40% de la jurisdicción se encuentra en alerta naranja en municipios de Cundinamarca como Gutiérrez, Fosca, Quetame y Paratebueno; en Casanare, Villanueva, Tauramena, Sabanalarga, Recetor, Aguazul, Pore y Paz de Ariporo; en Boyacá, Pajarito, Pisba y Labranzagrande; y en Arauca, Tame y Fortul.
El llamado
Por lo anterior, Corporinoquia reitera el llamado a la comunidad y a las autoridades locales para mantener las medidas de prevención, estar atentos a la evolución de las condiciones climáticas y seguir las recomendaciones de los organismos de gestión del riesgo, especialmente en zonas cercanas a ríos y áreas con antecedentes de deslizamientos.