36% del territorio de Corporinoquia en alerta roja hidrológica

De acuerdo con el más reciente reporte del IDEAM, las lluvias registradas en los últimos días continúan generando incrementos en los niveles de los ríos y condiciones de inestabilidad en los suelos, lo que mantiene activas las alertas hidrológicas y por deslizamientos de tierra en diferentes municipios de la jurisdicción de Corporinoquia.

En cuanto a las condiciones hidrológicas, el 36% del territorio se encuentra en alerta roja en Paratebueno, Cundinamarca; Villanueva, Monterrey, Sabanalarga, Recetor, Chámeza, Aguazul, Yopal, Orocué, San Luis de Palenque, Nunchía, Támara, Pore, Hato Corozal, Sácama y La Salina, en el departamento de Casanare; Puerto Rondón, Tame, Saravena y Arauca, en el departamento de Arauca; y Pajarito, Paya, Pisba, Labranzagrande y Cubará, en el departamento de Boyacá.

Así mismo, el 9% de la jurisdicción permanece en alerta naranja en Cravo Norte, departamento de Arauca.

Por su parte, el 4% del territorio registra alerta amarilla en municipios del departamento de Cundinamarca como Gutiérrez, Guayabetal, Une, Fosca, Quétame, Chipaque, Ubaque y Choachí.

Respecto al riesgo por deslizamientos de tierra, el 24% del territorio presenta alerta roja en Guayabetal y Paratebueno, en el departamento de Cundinamarca; Monterrey, Yopal y Paz de Ariporo, en el departamento de Casanare; Paya y Cubará, en el departamento de Boyacá; y Saravena, Fortul y Tame, en el departamento de Arauca.

De igual forma, el 31% de la jurisdicción se encuentra en alerta naranja en municipios de Cundinamarca como Gutiérrez, Fosca, Cáqueza y Quétame; en el departamento de Casanare, Villanueva, Tauramena, Recetor, Aguazul, Nunchía, Pore, Támara y Hato Corozal; y en el departamento de Boyacá, Pajarito, Labranzagrande y Pisba.

Finalmente, el 7% del territorio permanece en alerta amarilla en los municipios de Chámeza y Sácama, en el departamento de Casanare.

Con lo anterior, Corporinoquia recomienda a las comunidades y autoridades locales mantenerse informadas sobre la evolución de las condiciones climáticas, atender las recomendaciones de los organismos de gestión del riesgo y reportar oportunamente cualquier situación que pueda representar una amenaza para la población o los ecosistemas.