¡La vía Bogotá–Villavicencio tiene 200 puntos críticos y 60 de alto riesgo!

La seguridad de quienes transitan por el corredor Bogotá–Villavicencio, el acceso al agua potable, la capacidad hospitalaria y la conexión de los departamentos de la Orinoquía con el resto del país quedaron entre las prioridades presentadas durante el Encuentro Regional de la Patria Milagro, en el que la gobernadora del Meta, Rafaela Cortés Zambrano, impulsó la articulación entre los territorios y el Gobierno Nacional para llevar sus necesidades y propuestas a la construcción del Plan Nacional de Desarrollo.

Uno de los principales llamados de la mandataria se concentró en la vía BogotáVillavicencio, corredor estratégico para la economía y la movilidad de siete departamentos. Según expuso, esta infraestructura presenta 200 puntos críticos, de los cuales 60 tienen un alto riesgo, además de contar con 143 puentes y viaductos y 28 túneles.

Por ello, pidió avanzar en alternativas que permitan mejorar la transitabilidad y atender los riesgos que amenazan la conexión entre el centro del país y la Orinoquía. “Quisiera hacer un llamado al Gobierno Nacional.

Aquí se ha hablado muchísimo de esta vía porque es una vía nacional (…) me dan la posibilidad de sentarnos a ver qué opciones tenemos, por supuesto, para tener una mejor transitabilidad con una vía tan importante para esta región”, manifestó Cortés. Agua, salud y conectividad: las necesidades que la región busca resolver La agenda regional también puso sobre la mesa proyectos que pueden mejorar las condiciones de vida de las comunidades y fortalecer a Villavicencio como centro de servicios para la Orinoquía.

En materia de agua potable, la gobernadora destacó el trabajo adelantado con la Alcaldía de Villavicencio y la Financiera de Desarrollo Nacional para estructurar una solución al abastecimiento de la ciudad, cuya población se aproxima a los 700.000 habitantes. El propósito es avanzar con una estructuración técnica que permita responder a una necesidad que trasciende los periodos de gobierno y beneficia también a quienes llegan a la capital del Meta desde otros departamentos.

En salud, Cortés recordó que el Hospital Departamental de Villavicencio atiende alrededor de 300.000 personas al año y funciona como centro de referencia de alta complejidad para siete departamentos. La mandataria informó que la nueva torre del hospital supera el 80 % de avance y señaló que el proyecto contempla una segunda torre destinada a hospitalización. La conectividad aérea también hizo parte de las prioridades.

La gobernadora informó que el Gobierno Nacional aprobó $3.500 millones a través del Fondo de Desarrollo Nacional (Fondes) para avanzar en la prefactibilidad de un aeropuerto internacional de pasajeros y carga, una iniciativa que busca evaluar alternativas para mejorar la conexión de la región y fortalecer sus posibilidades económicas. Este recurso corresponde a la etapa de prefactibilidad, no a la construcción del aeropuerto. Las propuestas que la Orinoquía llevó al Plan Nacional de Desarrollo.

El encuentro reunió a representantes de distintos sectores en mesas de trabajo que abordaron los desafíos sociales, económicos, ambientales, educativos, institucionales y de infraestructura de la región. Las propuestas priorizadas buscan pasar del diagnóstico a iniciativas concretas, teniendo en cuenta su urgencia territorial, impacto regional y capacidad para generar bienestar.

Entre los planteamientos se encuentran:

• Gestión del riesgo y vías: implementar medidas de estabilización, control de erosión y monitoreo geotécnico en puntos críticos del corredor Bogotá–Orinoquía, además de fortalecer la preparación y recuperación de los territorios frente a emergencias.

• Seguridad y justicia: ampliar las inversiones para fortalecer la infraestructura y las capacidades tecnológicas de la Fuerza Pública, mejorar la articulación institucional y proteger a las comunidades, las víctimas, los pueblos étnicos, los campesinos y los sectores productivos.

• Salud, agua y vivienda: fortalecer la infraestructura hospitalaria, desarrollar proyectos estratégicos de acueducto y alcantarillado y promover soluciones de vivienda digna, tanto urbana como rural.

• Desarrollo económico y competitividad: impulsar la transformación agroindustrial, el fortalecimiento empresarial, el ordenamiento territorial, hídrico y logístico, el acceso a financiación y las condiciones para atraer inversiones.

• Conectividad regional: avanzar en proyectos multimodales que articulen los departamentos de la Orinoquía con otras regiones del país, incluidos corredores viales, puentes, alternativas férreas y conectividad aérea.

• Educación y transformación institucional: fortalecer la educación rural, la alimentación y el transporte escolar, la conectividad educativa, la financiación de la educación superior pública y la modernización digital de las entidades territoriales.

• Pueblos indígenas y comunidades étnicas: ampliar la presencia institucional y la inversión social, fortalecer la protección de sus liderazgos y promover proyectos productivos, soberanía alimentaria y desarrollo desde sus propios sistemas de conocimiento.

Las conclusiones de las mesas pasarán por procesos de sistematización y priorización técnica para continuar su trámite dentro de la formulación del nuevo Plan Nacional de Desarrollo. Por tanto, las propuestas presentadas constituyen una agenda regional priorizada, no proyectos cuya incorporación definitiva o financiación ya esté garantizada. “La Orinoquía no vino a pedir.

Vino a proponer” La gobernadora destacó el cambio en la interlocución entre los gobiernos territoriales y el Gobierno Nacional, y agradeció al presidente Abelardo de la Espriella por el respaldo a las agendas regionales, especialmente en seguridad, infraestructura y recuperación de corredores estratégicos. “En apenas tres meses hemos tenido más visitas y más reuniones con el Gobierno Nacional que durante nuestros primeros tres años.

Eso se siente en el territorio y hay que reconocerlo. Hoy tenemos ministros, directores y equipos nacionales sentados con nosotros, escuchando lo que necesitan nuestras comunidades y construyendo soluciones desde las regiones.

Ese es el camino que Colombia necesitaba”, afirmó. La mandataria insistió en que el desarrollo de la región requiere una visión de largo plazo y coordinación entre los gobiernos nacional, departamentales y municipales, así como con el sector privado, la academia y las comunidades. “La Orinoquía no vino a pedir. Vino a proponer.

Tenemos tierra, agua, biodiversidad, energía, producción, conocimiento, empresarios, campesinos y proyectos. Lo que necesitamos es articular todas esas capacidades y convertirlas en inversión, empresas, empleo y mejores condiciones de vida para nuestra gente”, señaló Cortés.

Con esta agenda, la Gobernación del Meta busca que las necesidades de la Orinoquía se traduzcan en decisiones e inversiones que mejoren la movilidad, amplíen el acceso a servicios esenciales, fortalezcan la seguridad y generen oportunidades para las familias y los sectores productivos.