
La suboficial que fortalece la seguridad y la confianza en cada rincón de Boyacá
Desde muy joven tuvo claro que su propósito era vestir el uniforme de la patria y servir a los colombianos. Ese sueño la llevó a formarse en la Escuela Militar de Suboficiales Sargento Inocencio Chincá, donde adquirió los conocimientos, la disciplina y las capacidades que hoy le permiten integrar una de las unidades más especializadas del Ejército Nacional.
Actualmente hace parte del Grupo Gaula Militar Boyacá, siendo una de las mujeres que integra este equipo élite encargado de proteger la libertad personal y combatir delitos como la extorsión y el secuestro. Un desafío que asumió con determinación, respaldada por años de preparación, entrenamiento y vocación de servicio.
Su formación militar le permitió fortalecer competencias operacionales y enfrentar diversos escenarios propios de la misión institucional. Hoy, además, desempeña una labor fundamental en materia de prevención, llevando información y orientación a las comunidades para evitar que los ciudadanos sean víctimas de la delincuencia.
A través de las campañas de difusión del Gaula Militar Boyacá, recorre municipios, veredas y zonas rurales del departamento, acercando a la población herramientas para reconocer modalidades de extorsión, actuar oportunamente frente a situaciones sospechosas y conocer los canales de denuncia habilitados por las autoridades.
Cada jornada representa nuevos retos. Recorre largas distancias por carreteras, montañas y caminos que conducen a los sectores más apartados de Boyacá, donde comparte espacios con campesinos, comerciantes, estudiantes y líderes comunitarios, fortaleciendo la cultura de la prevención y la denuncia.
Para esta suboficial, integrar el Grupo Gaula Militar Boyacá significa la materialización de un sueño construido con esfuerzo, disciplina y compromiso. La formación recibida en la Escuela Militar de Suboficiales Sargento Inocencio Chincá le brindó las herramientas necesarias para asumir con profesionalismo las exigencias de la vida militar y contribuir al cumplimiento de la misión institucional.
Aunque en algunos escenarios es la única mujer presente, considera que cada encuentro con las comunidades es una oportunidad para demostrar que el liderazgo, la dedicación y la capacidad de servicio son valores que fortalecen el trabajo de las Fuerzas Militares.
Con cada campaña de prevención, contribuye a proteger a las familias boyacenses y a consolidar los lazos de confianza entre la comunidad y el Ejército Nacional. Su historia refleja el compromiso de las mujeres militares que, con valentía, profesionalismo y vocación, trabajan día a día por la seguridad, la tranquilidad y el bienestar de los colombianos.