
Angie Valentina Gómez Suárez, la soldado que persigue sus sueños y contribuye a la seguridad del Meta
En el Ejército Nacional hay historias que inspiran por la determinación de quienes asumen nuevos retos. Una de ellas es la de Angie Valentina Gómez Suárez, una joven de 19 años que presta su servicio militar en el Batallón de Ingenieros de Combate N.° 7 General Carlos Albán Estupiñán, en Villavicencio, Meta, con la convicción de que los sueños se alcanzan con disciplina, esfuerzo y perseverancia.
Aunque nació en Florencia, Caquetá, hace más de 12 años llegó a Villavicencio, ciudad que se convirtió en su hogar. Desde febrero de 2026, como integrante del primer contingente de 2026, asumió el reto de vestir el uniforme militar y encontró en esta experiencia una oportunidad para crecer personal y profesionalmente. Gracias a su compromiso, alcanzó una de sus primeras metas al convertirse en dragoneante.
El apoyo de su familia también hace parte de su historia. Su madre, Milena Suárez Sánchez, trabaja en el sector salud, mientras que su padre, Andrés, es servidor público de la Policía Nacional. Inspirada también por el ejemplo de servicio, Angie tiene un nuevo propósito: ingresar a la Escuela Militar de Cadetes y convertirse en oficial del Ejército Nacional. «Me siento orgullosa de prestar mi servicio militar y servirle a la patria. Haber alcanzado mi meta de ser dragoneante me motiva a seguir adelante y luchar por mi sueño de convertirme en oficial», expresa.
Hoy, esta soldado contribuye a las tareas que desarrolla la Cuarta División en el departamento del Meta y representa a las mujeres jóvenes que asumen nuevos desafíos con liderazgo y vocación de servicio.