Caen ‘Los Oportunistas’: contundente acción de la Policía protege a menores en el sur del Huila

Como parte del compromiso institucional con la protección integral de nuestros niños, niñas y adolescentes, la Policía Nacional desplegó un riguroso trabajo investigativo que permitió esclarecer estos hechos y avanzar en la judicialización de los presuntos responsables.

Las investigaciones, lideradas por nuestro Grupo de Policía Judicial de Infancia y Adolescencia, incluyeron entrevistas forenses especializadas, así como labores de búsqueda selectiva de datos y otras actuaciones técnicas, que permitieron establecer que los hechos habrían ocurrido entre noviembre y diciembre del año anterior en la vereda Cascajal, jurisdicción del municipio de Timaná. Indicó el coronel Javier Alberto Duarte, Comandante del Departamento de Policía Huila.

De acuerdo con el material probatorio recolectado, los tres adolescentes de 15, 16 y 17 años de edad habrían abusado sexualmente de las menores en al menos tres ocasiones, valiéndose de engaños y manipulación para someterlas a estas conductas. Indicó el oficial.

Gracias a la labor articulada entre la Policía Nacional y la Fiscalía General de la Nación, se lograron materializar las órdenes judiciales de aprehensión en zona urbana del municipio de Pitalito. Posteriormente, los jóvenes fueron puestos a disposición de la autoridad competente por los delitos de acceso carnal abusivo con menor de 14 años y acceso carnal violento.

Un juez de control de garantías determinó imponerles medida de internamiento preventivo en un centro especializado, como parte del proceso judicial que se adelanta en su contra.

Esta acción demuestra la firme determinación de la Policía Judicial de Infancia y Adolescencia en la defensa de los derechos de la niñez, actuando de manera oportuna y eficaz para proteger a las víctimas y llevar ante la justicia a quienes vulneran su integridad.

La Policía Nacional rechaza de manera categórica toda forma de violencia contra nuestros niños, niñas y adolescentes, e invita a padres de familia, cuidadores y comunidad en general a fortalecer los entornos protectores, mantener una comunicación abierta con los menores y denunciar de manera oportuna cualquier hecho que ponga en riesgo su integridad a través de las líneas de emergencia y canales institucionales.