Más de 400 familias resultaron afectadas por inundaciones en el norte de Casanare

La temporada de lluvias continúa generando emergencias en el norte de Casanare, donde un balance preliminar entregado por la Dirección Departamental de Gestión del Riesgo reporta más de 400 familias damnificadas en los municipios de Pore, Trinidad y Paz de Ariporo. Las afectaciones se han presentado principalmente por el desbordamiento de los ríos La Curama, Pauto y Ariporo.

Desde las zonas afectadas, el director de Gestión del Riesgo de la Gobernación, Wilson Porras, informó que avanzan los censos realizados por las alcaldías, oficinas municipales de Gestión del Riesgo y organismos de socorro, con el fin de consolidar el número total de familias afectadas y coordinar la atención humanitaria. El funcionario señaló que el gobernador César Ortiz Zorro, ya dispuso las ayudas humanitarias necesarias para responder a las emergencia y destacó que, según el monitoreo, varias obras preventivas ejecutadas en puntos críticos han permitido disminuir el impacto de las crecientes, en familias que históricamente sufrían inundaciones.

En el municipio de Pore, el balance preliminar asciende a más de 230 familias afectadas tras el fuerte desbordamiento de los ríos Pauto y La Curama. Personal de la oficina de Gestión del Riesgo de la Alcaldía y Bomberos Voluntarios continúa recorriendo las zonas rurales para verificar daños y avanzar en la caracterización de los damnificados. Entre las veredas afectadas se encuentran La Plata, Macolla, El Garzón, Brisas del Pauto, Miralindo, Regalito, La Jase, La Sequi, Vijagual y Ramón Nonato. En Paz de Ariporo y Trinidad, cerca de 200 familias también reportaron afectaciones en las veredas Rincón Hondo, Elvecia, La Barranca, Bendición de los Troncos, Las Mercedes y Cañadotes.

De acuerdo con el IDEAM, se mantiene alerta roja por alta vulnerabilidad de deslizamientos en los municipios de Hato Corozal, Monterrey, Nunchía, Sabanalarga, Támara y Yopal. Asimismo, continúan en alerta roja los ríos Ariporo, Pauto y Casanare por el alto riesgo de inundaciones, razón por la cual las autoridades mantienen monitoreo permanente y seguimiento a los niveles de los afluentes en diferentes sectores del departamento.