
Gobernación del Meta impulsa estrategia para cerrar el paso al licor adulterado y proteger la vida de los consumidores
La iniciativa, desarrollada mediante un convenio entre la Gobernación del Meta y la Fundación Natalia Botero, busca fortalecer la seguridad de los consumidores, reducir los riesgos para la salud pública y combatir una de las principales fuentes de abastecimiento utilizadas para la adulteración de licores.
El gerente de Rentas del Meta, César Charry, explicó que el programa permite garantizar la trazabilidad de los envases de vidrio que salen de establecimientos comerciales, asegurando que estos sean recolectados, clasificados, destruidos y enviados posteriormente a disposición final.
“Gracias al trabajo conjunto con la Fundación Natalia Botero y las asociaciones de recicladores, los envases son llevados a una Estación de Clasificación y Almacenamiento donde se realiza su conteo, destrucción y posterior entrega para su disposición final, evitando que regresen al mercado ilegal”, señaló el funcionario.
La estrategia también genera beneficios sociales y ambientales. Actualmente cerca de 105 recicladores vinculados a la asociación Asocanitas participan en el proceso de recuperación del material, al que recientemente se sumó la organización Ecoreciclado en Villavicencio y un nuevo aliado en el municipio de Granada. Para la Fundación Natalia Botero, la correcta disposición de los envases es fundamental para prevenir que estos sean reutilizados con fines ilícitos.
“Promovemos el uso responsable del vidrio porque, tradicionalmente, muchos envases terminaban mezclados con los residuos comunes y se desconocía su destino final. En numerosos casos, estos recipientes podían terminar siendo utilizados para la adulteración de licor”, explicó Fabián Herrán, representante de la Fundación. Hace 4 meses, desde que llegó la fundación a Villavicencio, se recolectaron 600 kilos de vidrio, unas mil botellas, y ese porcentaje ha crecido gracias el trabajo de recicladores; ahora se recogen cerca de 1.700 kilos, que equivalen a unas 3 mil botellas.
Además de contribuir a la lucha contra el contrabando y la adulteración, el programa fortalece la economía circular, genera oportunidades para los recicladores y promueve una cultura de consumo responsable entre comerciantes y ciudadanos. Por ello, la Gobernación del Meta hizo un llamado a propietarios y administradores de bares, restaurantes, discotecas y demás establecimientos comerciales para que se vinculen a esta estrategia y contribuyan a cerrar las cadenas que alimentan el mercado ilegal de bebidas adulteradas.
Con acciones como esta, la Gobernación del Meta reafirma su liderazgo en la protección de la salud pública, la prevención de delitos asociados al contrabando y la adulteración de licores, y el fortalecimiento de iniciativas que generan beneficios simultáneos para consumidores, recicladores y el medio ambiente.