Desminadores militares llevan vida, salud y esperanza a Uribe, Meta: más de 1.000 habitantes beneficiados

La iniciativa liderada por los desminadores y articulada con la alcaldía de Uribe, la Fundación Cardio Clínic y la Fundación Arturo Calle, permitió acercar servicios esenciales a los pobladores, ampliando el acceso y mejorando las condiciones de vida en el territorio.

El comandante del Batallón de Ingenieros de Desminado Humanitario n.° 4, teniente coronel Carlos Mario Franco Ocampo, destacó: «en articulación con la alcaldía municipal de Uribe y la Fundación Cardio Clinic, se desarrolló la jornada de apoyo al desarrollo, donde contamos con la participación de profesionales de la salud con el propósito de brindar atención a la población civil y contribuir al bienestar de las comunidades.»

Las especialidades de medicina general, pediatría, fonoaudiología, fisioterapia, quiropráctica, odontología, psicología y asesoría jurídica, hicieron presencia en la jornada, reafirmando el compromiso institucional con las poblaciones más vulnerables.

De igual manera, se realizaron 50 cirugías ambulatorias, incluyendo procedimientos como la remoción de lesiones menores (verrugas y lunares), drenaje de abscesos y la toma de 12 citologías, contribuyendo a la detección oportuna y al mejoramiento de la salud de la comunidad.

Andrés García, jefe de enfermería e integrante de la Fundación Cardio Clinic, afirmó: «Para nosotros fue un placer estar atendiendo a esta comunidad ya que contamos con especializaciones de enfermería, medicina general, fisioterapia y odontología. Es un gusto atender esta población ya que pues se vio beneficiada en gran parte.»

En materia de apoyo social, se entregaron 60 medicamentos de primera necesidad, cuatro sillas de ruedas, ocho bastones, 42 mercados, más de 200 prendas de vestir y 70 pares de zapatos para niñas y niños, contribuyendo a su permanencia en el sistema educativo. Además, se distribuyeron más de 280 kits escolares y 50 balones, beneficiando directamente a la Institución Educativa Uribe Uribe y la escuela rural El Vergel.

Desde la comunidad, Yoliana Carrillo, habitante de la vereda Papamene, resaltó la importancia de estas iniciativas: «vengo de la vereda Papamene del municipio de Uribe, muy buena esta brigada de salud que traen al municipio porque para las personas que vivimos muy lejos de la cabecera municipal nos sirven estos servicios que a veces no tenemos como salir a la ciudad para poder asistir a lo que es pediatría o una ortodoncia. Y es muy chévere que vengan más seguido y gracias a la alcaldía municipal, al desminado humanitario y que sigan trayendo estos beneficios para la comunidad uribense.»

Por su parte, Freddy Rondón, presidente de la Junta de Acción Comunal de la vereda El Vergel, expresó su gratitud: «De verdad que estoy muy agradecido aquí por el desminado humanitario que nos ha venido apoyando en este proceso en nuestro municipio y por ende en nuestra vereda El Vergel. Y también agradecerle mucho a la Fundación Arturo Calle porque ha venido prestando algunos servicios y algunas ayudas aquí en nuestro territorio también, en este caso como aquí a don Ramón, por ejemplo, una silla de ruedas donde él se pueda movilizar. Y de verdad que eso es un trabajo coordinado que se hace con las instituciones, que uno sabe que esto es uno de los programas del gobierno nacional y que están llegando al territorio.»

Al cierre de la jornada, el alcalde de Uribe, Deison Cantor Rodríguez, destacó el valioso aporte del desminado humanitario, «un agradecimiento especial al Batallón de Desminado Humanitario, que hoy hace presencia en nuestro municipio con una jornada de atención al desarrollo, trayendo a otras entidades para prestarnos importantes servicios de salud. Queremos decirle siempre al Batallón de Desminado que, en Uribe, Meta, serán bienvenidos. Este municipio necesita personas como ustedes, que nos ayuden a atraer inversión, impulsar el desarrollo y fortalecer sectores como el turismo y la agricultura, despejando los campos para que nuestros campesinos continúen produciendo y cultivando la tierra.»

Estas acciones reflejan cómo los desminadores no solo eliminan amenazas del pasado, sino que también siembran oportunidades, bienestar y esperanza en las regiones más apartadas del país.